domingo, 26 de junio de 2011

desconfía

Jugar a un juego, en el que solo puedas jugar si acatas las reglas,es una decisión que aveces tomamos sin darnos cuenta, en que momento decidiste seguir las normas del juego?, como todo lo que atrapa en esta vida, se trata de un sentimiento ambiguo, de si, pero no, de ahora quiero pero luego no me acuerdo, y es que en el amor, como en muchas otras cosas la honestidad y las buenas intenciones aveces se cambian por lo practico, y cuando digo practico significa no tener miramientos por nada más que solo sea uno mismo, un tipo de egoísmo en el que no se duda en destrozar todo lo que se encuentre en tu camino, usar a otras personas solo para suplir el vacio que tendría que ser llenado con lo que en realidad tienes, pero que no te funciona, es culpa de quien?.
No decidí meterme en el juego sin leer el contrato, firme mucho antes de leerlo, puede que fuese de las mejores noche, notar vida después de un amargo trago, nos hacíamos un favor al mismo tiempo y todo eso.
Ahora coincidir con ella cada semana no me ayuda a olvidar, pero lo que en verdad me cuesta, es ver como juega a su juego, es duro aguantar como ya solo se dirige a ti para hablar como quien habla del tiempo sin entrar en el plano de lo personal, y cuando se pone ciega tarde o temprano te muerde de la oreja, se cuelga de tu hombro y notas el calor de sus labios al acercarse a tu cara y eso sucede conmigo y con todo el que ella sabe que puede tentar, no os equivoquéis, antes no era así, pero ella también a sufrido y bajo lo que parece ingenuidad se esconde una chica que ya me lo dijo una vez, siempre consigue lo que quiere, y que no duda en jugar a la ambigüedad y aunque no lo sepas, te convertirás en una bala en su recamara sino pones tierra de por medio. entonces mientras te alejas, verás un montón de balas que están esperando a ser disparadas, y te dará rabia, porque pensarás porque yo no. Ella siempre roza el gatillo apunta pero nunca dispara, y cuando lo hace, muchas veces se hiere a si misma. No quiero estar en esa especie de bucle, ya ví lo que le pasó a uno que esta metido en en esto desde hace mucho, la bala oxidada que vigila, una bala que en algún tiempo fue un amigo, antes de que yo también entrase en el juego, y ahora entiendo mucho de ese extraño comportamiento que poco tiene que ver con amor y si con celos, competición, la rabia y el daño que a si mismo se provoca. No quiero, no quiero estar a tu disponibilidad solo cuando a ti te convenga, no quiero ilusionarme por las migajas, no quiero calentar banquillo, no quiero conformarme con eso, ni ir detrás, porque lo que hay detrás de eso es miedo, miedo a que si no estoy en el momento preciso en el lugar adecuado, otro se te pueda llevar, porque sé que puede pasar, y no quiero tener forma de bala cuando eso pase. El miedo no tendría que ser nunca la base para conseguir lo que queremos, si el miedo te guia, desconfía.

1 comentario: